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jueves, 28 de enero de 2010

APOCALIPSIS: INTERPRETACIONES


Sin duda el libro de Apocalipsis se presenta como uno de los más controvertidos al momento de revisar sus interpretaciones. En este artículo nos vamos a limitar a compartir cuatro de los más conocidos métodos de interpretación, es a saber la interpretación Pretérita, la histórica, la idealista y la futurista.

PRETERITA:
Todos los sucesos del libro se cumplieron en el tiempo de Nerón y Domiciano. El libro se preocupa solo de lo acontecido durante el primer siglo de la era cristiana. Esta ponencia fue desarrollada por los jesuitas, y aún es mantenida por muchos en la iglesia catolica romana y por algunos protestantes. Esta interpretación reduce el libro de Apocalipsis a una reliquia histórica, sin mensaje para las generaciones posteriores.

HISTORICA:
Apocalipsis es un panorama de la historia de la iglesia desde los inicios de la era cristiana hasta la consumación de todas las cosas. Esta interpretación fue sostenida por Martin Lutero, Juan Wiclif y la mayor parte de los reformadores, salvo los anabaptistas. este método presenta diversidad de interpretaciones para los simbolos presentados en el libro, y suele ser muy usado por las corrientes cristianas que ven en el libro el desarrollo histórico de los sucesos que registra el Apocalipsis.

IDEALISTA:
Apocalipsis no ha de ser entendido como una representación de hechos verídicos. El libro es solo un símbolo o metáfora para presentar la gran lucha entre el bien y el mal. Esta ponencia tuvo su origen en la escuela alejandrina de filosofía (aprox. siglo III), sobre todo por Orígenes y aún hoy es mantenida por muchos eruditos liberales y algunos conservadores. Como lo confirma este método, la filosofía pagana y la teología cristiana no se avienen. Los primitivos eruditos bíblicos en general sostenían que Apocalipsis representa en algún sentido, la historia.

FUTURISTA:
Empezando con el capítulo cuatro, los acontecimientos pertenecen a una edad futura y constituyen una profecía maravillosa del programa divino para la consumación de la era actual. Este método de interpretación ha tenido mucha aceptación en el mundo evangélico actual en todo el mundo. Los anabaptistas del tiempo de la reforma era futuristas. Numeroso padres de la iglesia antigua también respaldaban este método. Este es uno de los métodos interpretativos que más armonizan con la Biblia y presenta menores dificultades de interpretación.

jueves, 7 de enero de 2010

APOCALIPSIS


Como indeseado precursor del destino terrenal de los cristianos en casi todas las épocas, el reinado de Domiciano (81-96 dC) se desató sobre el mundo romano al costo de la muerte de su hermano mayor, Tito, en el año 81 dC. Domiciano aportó a la función imperial una gran capacidad para la astucia intelectual, amargura y vanidad. A medida que fueron aumentando estás últimas cualidades, el culto al Cesar iba prosperando. Las comunidades judías seguramente iban a sufrir; pero los cristianos, con la intensa promoción evangelistica impulsada con su nueva fe, fueron los inevitables blancos del acosamiento imperial. Las persecuciones anteriores, tanto a manos de los judíos como de Nerón (64-68 dC), fueron fenomenos relativamente focalizados. Ya para la época en que murió Domiciano en el 96 dC, muchas provincias del imperio habían sufrido los efectos de los edictos imperiales.
Juan el discípulo amado, el hombre a quien Jesús llamó el "hijo del trueno", aparentemente fue el único de los 12 apóstoles que todavía vivía en el 90-96 dC. El anciano Apóstol registró en el Apocalipsis la esperanza de la iglesia y de Israel, que le reveló Jesús por medio de un ángel, a través de una serie de visiones sobrecogedoras. Buena parte del lenguaje lleva a pensar en el énfasis claramente juanino del Evangelio que lleva su nombre. Otras indicaciones de que el Apóstol Juan escribio el Apocalipsis puede deducirse del testimonio de Ireneo de Lyón quien fue alumno de Policarpo, pastor de Esmirna, quien, a su vez fue un protegido de Juan, por quien tambien se convirtió. Ireneo verificó que Policarpo a menudo mencionaba a Juan como el que había escrito el Apocalipsis durante el reinado de Domiciano. Toda una hueste de padres de la iglesia, tales como Orígenes, Tertuliano, Clemente de Roma e Hipólito, concuerdan con esta aseveración.
Si bien nunca ha habido unanimidad con respecto a la fecha del Apocalipsis, la mayor parte de la erudicción evangelica sigue la afirmación de Ireneo de que el momento y la ocasión de la composición del libro fue la última parte del reinado de Domiciano. Caracteristica del asedio de Domiciano a la naciente comunidad cristiana era la práctica del exilio. Juan escribe esta epístola desde el exilio en Patmos, una isla rocosa en forma de herradura, ubicada a unos 40 kilometros de la costa de Asia menor, directamente al oeste de Mileto. Patmos resulto ser un lugar ideal para la confinación de presos politicos. Es posible que Juan haya trabajado en las canteras junto a vagabundos y esclavos del imperio, extrayendo materiales para templos paganos y edificios estatales. En medio de semejantes agonías, el Señor pudo revelar a Juan, en forma única, una visión.
Apocalipsis como titulo de esta solemne espístola circular, se deriva del titulo griego apokalupsis. Este último término es combinación de kalupto, "descorrer", y apo "de"; por ello "descorrer el velo" o "revelar". Aquello que se revela o a lo cual se le quita el velo en Apocalipsis es preeminentemente el Cristo glorificado y entronizado. Las visiones posteriores profetizan sobre el curso de la era, comenzando con la gran tribulación y culminando en la eternidad. Se revela el futuro de reinos y movimientos, pero en el centro de todo está el Cristo vencedor.
En este libro, Juan combina tres tipos de literatura: Apocaliptica, profética y epistolar. Juan alude extensa y frecuentemente al AT. Aunque no hay ninguna cita directa, el libro de Daniel es particularmente significativo como fuente para el uso que hace Juan de figuras, lenguaje y alusiones.
Debido al rico simbolismo del Apocalipsis, los enfoques interpretativos de la comunidad cristiana, han diferido radicalmente. La comprensión que se tenga del reinado de Cristo durante los mil años ha de resultar particularmente importante al influir en la forma en que se interpreta el contenido del libro.
Apocalipsis 1:19 es crucial para una interpretación correcta del Apocalipsis: Este versículo divide el libro en tres secciones distintas, que Juan ha sido comisionado para registrar. Debe escribir (1)Las cosas que ha visto, (2)las que son, (3)Las que han de ser después de estas. Este encargo refleja el contenido del resto del libro que comprende un vistazo profético al programa de Dios, es decir, después de la era de la iglesia.

MENSAJE PROFETICO

"Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo esta cerca" (Apocalipsis 1:3)